Todos hemos escuchado: “La velocidad mata”. A cada atleta le preocupa lo rápido que es y lo que tiene que hacer para “acelerar”. Sin embargo, el entrenamiento de velocidad es una de las áreas más incomprendidas en la industria de la fuerza y ​​el acondicionamiento.

¿Qué hace que un atleta sea rápido?

Un atleta explosivo necesita tres cualidades distintas. Estas tres cosas simples a menudo se pasan por alto, pero son la base para expresar la velocidad y la potencia.

  • Fuerza relativa.
  • Movilidad.
  • Mecánica de carrera.

La verdad es que no necesitas escaleras y ejercicios con conos para entrenar la velocidad lineal. Por su naturaleza, el deporte es caótico; enseñar a su atleta a anticipar un determinado patrón los hará estar en una situación “incómoda”. Olvídate de las cosas elegantes y trabaja en los fundamentos y las cosas que tendrá un impacto.

Fuerza relativa.

La fuerza relativa es la base para la velocidad y la potencia. Sin fuerza, los atletas no pueden desarrollarse completamente. A continuación algunos indicadores. Esto a su vez dicta los puntos de enfoque en su entrenamiento.

Aquí hay tutoriales sobre cómo realizar ejercicios correctamente y disminuir el riesgo de lesiones. Estos son ejercicios complejos, y si no ha trabajado en los patrones de movimientos fundamentales básicos, tales como sentadillas o desplantes, te recomiendo trabajarlos.

Movilidad.

Un aumento de la fuerza puede hacer que tu cuerpo pierda movilidad a menos que trabajes en ella regularmente. La disminución en la movilidad también dará como resultado una disminución en la longitud de la zancada. La longitud de zancada tendrá uno de los mayores impactos en tu velocidad.

El atleta que da los pasos correctos el más rápido. Para correr de manera efectiva necesitarás un buen ritmo y la posibilidad de lograr ángulos óptimos. Si no tienes la capacidad de entrar en estas posiciones, tu velocidad sufrirá. Aquí es donde la movilidad diaria tendrá un gran impacto en su desempeño.

Mecánica del Sprint.

La calidad del movimiento siempre determinará la efectividad del desempeño. Si la calidad del movimiento es pobre, dará como resultado no alcanzar el verdadero potencial de velocidad. Realizar un trabajo de técnica regular tendrá otro gran impacto en tu capacidad para correr rápido.

Los ejercicios de escalera y los ejercicios de agilidad tienen su lugar en el entrenamiento de velocidad, pero es importante comprender la base de la velocidad y cómo desarrollarla. Cuando tienes una buena base de fuerza relativa, la movilidad adecuada y usas la técnica de sprint serás más rápido.

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