Para comenzar este blog, quiero comentarte que los siguientes artículos que escribiré (de la misma serie) están dedicados a un gran amigo. No quiero alardear por algo que no hice pero esta información es un trabajo suyo. Me pareció una excelente investigación y por eso quiero mostrarla. Gracias por todo tu apoyo y tu amistad…

Por Ángel Franco Flores.

Las primicias de este tema son las siguientes:

  • ¿Qué impide el desarrollo y desenvolvimiento escolar entre alumnos?
  • ¿Cuáles son los principales efectos del sedentarismo?
  • ¿Qué procesos se deben incorporar  para mejorar el rendimiento escolar?

Actualmente en las escuelas alrededor del mundo desde primaria hasta preparatoria, existen programas académico-deportivos endeblemente estructurados. Desde el punto de vista en que hay poca o nula importancia entre la relación y los efectos de la actividad física sobre el desarrollo escolar y académico.

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Estudios actuales y globales muestran grandes beneficios por desarrollar planes de actividad física extracurricular y entre clases para elevar el aprendizaje adquirido; además de desarrollar efectivamente las principales funciones cognitivas, para obtener mayores y mejores resultados en las calificaciones de los alumnos.

Otro gran inconveniente que encontramos entre la población de alumnos, principalmente de la sociedad occidental, es que el sedentarismo no solo afecta la capacidad intelectual y cognitiva de los mismos; si no que trae consigo serios problemas de salud.

Promueve el sobrepeso, enfermedades crónicas degenerativas, cardiovasculares y a su vez problemas en la relación social creando vínculos emocionales fallidos que afectan indirectamente en su desempeño escolar.

¿Cómo funciona el cerebro cuando realizamos ejercicio físico?

Se ha descubierto que tener una actividad física habitual acompañada de un programa académico balanceado impulsa y crea un mejor ambiente para el aprendizaje. Ahora ¿Cuál es el proceso bio-químico que el cerebro realiza para beneficiarnos intelectualmente?

Las investigaciones en neurociencia están revelando que la actividad física es tan buena para el corazón como para el cerebro.

No solo mejora el sistema cardiovascular o el sistema inmunológico, lo que repercute directamente en la motivación o el estado de animo; también se conoce que el ejercicio regular es capaz de modificar el entorno químico y neuronal que favorece el aprendizaje. (Guillen, 2015).

El Factor Neurotrófico D erivado del Cerebro – BNFD (por sus siglas en inglés); es una proteína que usamos para el crecimiento y está estrechamente ligada al Hipocampo. El Hipocampo es una estructura cerebral que tiene un papel muy importante en la memoria y al aprendizaje. (Mardomingo Sanz, 1994).

La importancia del BNDF segregada como consecuencia del ejercicio es importante por las siguientes razones:

  • Mejora la plasticidad sináptica. Es decir, fortalece las conexiones neuronales que garantizan el aprendizaje.(Vayman, 2004).
  • Aumenta la neurogénesis en una región imprescindible para la formación de las memorias; el hipocampo. Este proceso de formación de nuevas neuronas, que ya se había comprobado en otros mamíferos, facilita los procesos cognitivos (Pereira et al,. 2007).
  • Aumenta la vascularidad cerebral. El aumento de sangre en las neuronas permite la llegada de toda una serie de nutrientes que mejoran su funcionamiento. (Van Praag, 2009).

Algunos ejemplos.

Regiones del hipocampo humano en las que se da la neurogenésis. La imagen de la derecha muestra en rojo y naranja las zonas con mayor vascularidad (Pereira et al.,2007).

Los análisis de los resultados a los 18 años de edad revelaron una correlación entre la resistencia cardiovascular (no fuerza muscular) con la capacidad intelectual, tanto en pruebas verbales, de lógica o de inteligencia general.

En los gráficos A, C y D se muestra la correlación positiva entre la capacidad intelectual y la resistencia aeróbica en cada una de las pruebas (de inteligencia global, lógica o verbales) pero no en la B que es la que corresponde a la fuerza (Aberg et al., 2009).

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