Con el verano a la vuelta de la esquina lo único que podemos pensar como deportistas que somos son todos los torneos que se estarán efectuando. Eso significa que muchos atletas jóvenes y no tan jóvenes trabajarán en equipo tanto con compañeros como entrenadores. Las metas que se fijaron desde enero deben ser cumplidas tanto individualmente como colectivamente. Sin embargo puede ser que estas no se cumplan como deberían.

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Muchos atletas sueñan con que este es su año. Si no has visto mucha acción en el terreno de juego traemos para ti algunas cosas que NO debes hacer y que SI hacer.

Qué no hacer.

Actuar cómo si no importara.

Que algo te importe es increíble. Algo que he visto en los últimos años como entrenado y sobre todo en los atletas jóvenes es que no quieren o les da miedo comprometerse al equipo o cualquier aspecto que signifique hacer sacrificios. Es importante que entendamos que los fracasos pasarán; es una parte importante de tener éxito. Creo que la mayoría de las personas estarán de acuerdo conmigo cuando digo “Si te esfuerzas lo suficiente tendrás éxito”. Puede que no sea instantáneo o que tarde mucho pero eventualmente llegará.

Si tomas una actitud de que no importa estás renunciando a tu sueño de que este es año. Ocúpate en pensar que está fallando y que necesitas hacer para tener más tiempo de juego.

No le eches la culpa a tus compañeros.

Si te la pasas hablando sobre una jugada o momento específico donde el entrenador no te metió a jugar estás mandando una señal de que no confías en tus compañeros. Los deportes de equipo se tratan de unidad. Esa unidad es la que le da fuerza al equipo y la que hace que los campeonatos se den. Cuando confías en tus compañeros y entrenadores, ellos confiarán en ti.

Involucrar a a tus padres.

No olvides que los BUENOS entrenadores se preocupan por construir relaciones positivas con sus jugadores. Su trabajo es formar personas de bien y esto se logra por medio de comprender las diferentes situaciones que los jugadores viven. Si la primera acción que tomas es ir directo a tus padres, el entrenador lo tomará como que lo “estás acusando”. Esto puede afectar esa relación.

No hay como ser honesto y expresar, de frente, tu situación y disgusto.

Compararte con otros.

Dejemos algo en claro. La primera persona a la que tienes que vencer es la que te ve todos los días en el espejo. Tu objetivo personal debe ser alcanzar tu mejor versión. El hecho de que alguien tenga un estilo diferente al tuyo y sea efectivo no significa que le tuyo sea malo. Debes encontrar la posición en donde beneficies al equipo. Piensa en todas las cualidades y como puedes ponerlas al servicio del equipo.

Qué hacer.

Sé el fan #1 de tu equipo.

Cuando el equipo tiene éxito y no participas es como si te dieran un golpe justo en las emociones, es difícil aceptarlo. Sin embargo el hecho de querer ser parte de algo tan bueno te empujará a dar lo mejor de ti cada día. Competir contra ti diario hará que comiences a tocar tus sueños. No lo veas como un evento desafortunado, velo como un reto. Un reto que quiere sacar lo mejor de ti.

Sé claro con tus ganas de jugar.

No he conocido a un entrenador que no ame la sana competencia. Si transmites de forma clara que estás dispuesto a competir por un lugar en el equipo, el entrenador te dará la oportunidad.

Haz las pequeñas cosas.

Sé el primero en la cancha, duela, pista, gimnasio o en cualquier otra parte donde se desarrolle tu deporte. Si necesitas más tiempo para practicar, quédate 10 minutos más.

Algo que te dará puntos extras es quedarte con más jugadores. Si sabes que alguien más necesita mejorar, empujalo a dar un extra. Los lideres dentro de un equipo, son aquellos que hacen a las personas alrededor de ellos, mejores.

Sé paciente.

Si quieres que tus sueños se materialicen debes ser paciente. Muchos de los mejores jugadores, incluso los Pro’s, tuvieron que esperar su momento para brillar. No dejes que el tiempo termine con tu motivación. Demuestra de que estás hecho.

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