Uno de los problemas más grandes que tenemos en el deporte, no es el hecho de que tengamos muchos trofeos sólo por participar. Es que esta generación sólo se preocupa por los trofeos. Dicho en otras palabras, valen por lo que tiene.

Hay pocas cosas tan formativas como lo es el deporte juvenil e infantil. Es algo que se queda en cada persona por el resto de su vida. Sin embargo hemos perdido de vista el verdadero desarrollo. Redefinimos el éxito de una manera muy pobre. Estamos tan fijos en los resultado que tenemos una generación de “ganadores vacios” cuando lo que necesitamos son “guerreros tenaces”.

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Es verdad que existen equipos o clubs con tradiciones sumamente ganadoras, que te pueden hablar de simplemente campeonatos o casi ningún juego perdido; son admirables. Es algo que no cualquiera puede lograr sin embargo creo que en muchas ocasiones se pierde el foco de lo que realmente es el deporte.

Un equipo debe tener su base y cimientos en valores. Ganar no es la meta principal sino la consecuencia de hacer todas las cosas que debemos hacer de la forma correcta. Ganar y perder es algo natural dentro de los deportes y cada experiencia tiene que nutrir a los jugadores con estos valores. Cada situación tiene algo bueno que ofrecernos.

Ser un guerrero.

Antiguamente las culturas guerreras se distinguían por la forma en que veían, se acercaban e incluso se ocupaban de la victoria. No era el objetivo. Era parte del viaje. Se aceptaba humildemente y luego se trasladaban al día siguiente.

Ahora, un guerrero tenaz se enfoca en hacer todas las cosas bien; esto no significa que no vaya a cometer errores. Cuando digo hacer las cosas bien me refiero a todo el sentido de la palabra:

  • Entregar el 100%
  • Ser responsable
  • Ser honesto
  • Escuchar
  • Aprender de los errores
  • Seguir adelante
  • Ser constante
  • Ser respetuoso

Si un atleta posee estos puntos las victorias vendrán solas pero es importante recalcar que el objetivo es ser un ser humano integro con valores y que a partir de esto llegará el éxito. Un guerrero no busca ganar por ganar.

Todos los guerreros son ganadores, pero no todos los ganadores son guerreros. El simple compromiso con la excelencia personal, los altos estándares y una búsqueda para ser mejor que el día anterior hace que un guerrero sea un ganador.

  • Romper reglas
  • Tomar atajos
  • Usar a otros para beneficio personas
  • Encontrar la ruta fácil

Garantiza la victoria pero ciertamente no es algo que hace un guerrero. Es importante que nos esforcemos en cada momento que educamos en crear verdaderos guerreros en los jóvenes y niños. Personas que viven de valores rectos, que aprecian el reto, que respetan la naturaleza de la competencia y que se lanzan a la búsqueda de la excelencia. Estamos obligados a crear intencionalmente ese tipo de jugadores en cada momento.

Las normas de un guerrero.

  1. Los guerreros tienen un propósito más allá de las victorias, los ganadores simplemente buscan los trofeos.
  2. Los guerreros poseen una motivación interna, los ganadores poseen una externa. A diferencia de cualquier otro competidor un guerrero sabe que una victoria o derrota lo marcará. Un guerrero hace las cosas bien aunque no haya un trofeo de por medio.
  3. Los guerreros construyen su mente con cada experiencia, los ganadores cambian con cada derrota.
  4. Los guerreros se enfocan en el proceso, los ganadores en el resultado. Un guerrero sabe que la excelencia lleva una serie de pasos y que no es inmediata. Sabe lo que es ser paciente.
  5. Los guerrero se basan en valores, los ganadores en la gloria. Los ganadores tienden a poner su felicidad en el número de medallas o trofeos que poseen. Si dejan de tenerlos, incluso su seguridad se va perdiendo. Un guerrero sabe que un número no lo define como persona sino sus acciones.

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