La gran mayoría de los atletas no están conscientes de esto pero tienen malos hábitos a la hora de entrenar. Si eres de esos atletas que les gusta aprender cómo mejorar tu desempeño aquí encontrarás información valiosa.

El primer mal hábito que poseen la mayoría de los atletas, en especial jóvenes es no calentar ni estirar. Este es un tema te recomiendo leas ampliamente porque, aunque no lo creas te puede hacer más lento, menos fuerte y más propenso a lesiones.

Para esta ocasión tocaremos una parte técnica más que la parte de desarrollo de habilidades.

No tener una progresión correcta.

Aceptemoslo, cuando estamos viendo nuestro deporte favorito en la Televisión y vemos una jugada fuera de serie nos encantaría replicarla. Incluso la llegamos a practicar. La hacemos toda la semana pero el día que nos toca competir no logramos hacerla ¿Por qué? Bueno, primero descartaremos todos los factores externos que deben suceder casi de la misma forma para que esto ocurra. Segundo ¿Te salió esa jugada durante el entrenamiento? Si tu respuesta es no es porque no has hecho una progresión correcta. No puedes correr a máxima velocidad si no sabes caminar o estar de pie. Lo mismo para con este tipo de jugadas.

Vayamos al otro extremo de esta situación, cosa que también es mala. Sólo practicar las cosas sencillas. Pongamos un ejemplo; si juegas Basquetbol y siempre practicas tus tiros desde el mismo punto no te convertirás en un mejor tirador. Necesitas incluir a tu entrenamiento diferentes ‘spots’ de tiro, incluso otro tipo de variables como ir corriendo y después tirar. Cuando estés en el juego ningún jugador te permitirá tirar sin presión alguna.

Debes entrenar los movimientos que realizarás en el partido o competencia llevándolos siempre de una buena progresión.

No saber lidiar con la fatiga.

Este punto es delicado. Cómo cualquier cosa debes tener un equilibrio dependiendo de lo que estás entrenando. Si te encuentras en una fase de fuerza máxima debes tomar descansos prolongados, si estás entrenando resistencia el tiempo de reposo será reducido.

Dependerá de cada plan de entrenamiento pero en mi experiencia, cuando la gente se cansa prefiere hacer menos repeticiones. Esto puede afectar nuestro desarrollo ya que si queremos mejorar nuestras capacidades hay que llevarlas al limite (obviamente teniendo una metodología).

Los mejores enfrentamientos siempre son los más demandantes, si no estás acostumbrado y dar de ti el 100% en las practicas no habrá forma de hacerlo el día de la competencia.

Hablar.

El entrenamiento es el tiempo y espacio correcto para olvidarnos de muchas cosas como el estrés. Es donde vemos a nuestros mejores amigos y nos divertimos. Esa parte esta bien y es un plus que el deporte nos da. Sin embargo el hablar demasiado es al contraproducente.

Si es una sesión de fuerza podemos tardar hasta un 25% más de tiempo. Si es una sesión técnica o o táctica, no lograremos poner atención y comprender nuestras obligaciones durante la practica y/o el partido.

Pasar por alto la primer repetición.

¿Has escuchado la frase? “Has que cada tiro valga.” El tiempo es nuestro recurso más limitado. Si lo aprovechas o no jamás regresará. Cada una de las repeticiones que hagas deben tener un sentido. Comenzar a esforzarte a la mitad de la practica sólo te dará resultados a la mitad.

Los mejores atletas dan el 100% en cada intento que hacen y esa es la razón de que mejoran constantemente.

No entrenar la contra-parte.

Pocos son los deportes y pocos los equipos en los que los jugadores sólo pasen a buscar intentar marcar anotaciones o a defender. Generalmente debes saber como atacar y estar a la defensiva. A la mayoría de las personas nos gusta simplemente hacer los puntos. Sin embargo esto no te hará ser un jugador completo.

Dedícale una porción del entrenamiento a la parte ofensiva y otra porción a la defensiva.

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