A la mayoría de nosotros, como deportistas, nos han enseñado a lo largo de nuestra carrera deportiva que “el fracaso no es una opción”. So has tenido la oportunidad de ser entrenador, seguramente has inclulcado esta filosofía. Inclusive he visto a padres que han usado esta idea como pilar en la educación de sus hijos.

Poniendo las cosas en perspectiva ¿A quién le gusta fallar? Creo que a nadie. Sin embargo quiero presentarte otra forma de ver las cosas. No es una nueva forma de pensar en lo absoluto. Esta forma de pensar la saqué de empresas como Google y de otras personas exitosas que conozco; incluso los de redes sociales y televisión. ¿Qué filosofía es? La que establece que fallar es una opción.

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Nadie se propone fallar. Sin embargo, es a través del fracaso donde aprendemos otras formas de tener éxito.

Yendo más a fondo.

Aquí una pregunta para reflexionar. ¿Que persona, empresario o atleta nació siendo exitoso? La respuesta; NINGUNO.

Tomemos a Micheal Jordan como ejemplo. Fue cortado del equipo de la preparatoria cuando lo intentó. Todos sabemos cómo terminó su historia en la NBA. Otro caso fue Steve Jobs. Lo corrieron de su propia empresa y tuve momentos buenos y malos y también sabemos cómo acabo la historia. Ninguno de ellos fue detenido por sus fracasos.

Es el miedo que nos dice que el fracaso no es una opción y la necesidad de querer tener el control de cada aspecto de lo que hacemos.

El tener miedo a fracasar es lo que nos impide tener éxito. Dejar que una falla sea opción, nos permite a todos aprender y crecer. Mantener una idea de que todo debe salir perfecto nos puede ocasionar bloqueos mentales y poner demasiada presión sobre nosotros mismos. Esto no significa que no debas dar tu 100%, significa que aprendas rápido de tus errores y sigas trabajando.

Hay una gran diferencia entre tomar el fracaso como una opción y la mediocridad. Nadie compite para ser el úlitmo, para ser el peor. Como dije anteriormente, como entrenador y atleta debes exigirte por alcanzar la excelencia, no la perfección. Siempre hay cabida para errores durante el proceso de aprendizaje. Hay que tomar lo mejor de esas experiencias y continuar con el objetivo.

 

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