Dependerá de cada deporte pero cada atleta, al final de su periodo competitivo, buscará mejorar sus habilidades o tener un mejor cuerpo. Así que muchos y muchas atletas buscan dietas y programas de entrenamiento que pueda complemetarlos. Ya que la alimentación determinará el 80% de nuestros resultados, pienso que será útil incluir este aspecto a lo largo de estos artículos.

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A continuación colocaré el primer ingrediente para formarte de manera atlética; recuerda que la nutrición, psicología deportiva y terapia son pilares.

Mentalidad.

Antes de imaginarte subiendo fotos a tus redes sociales con tu comida y viéndote increíble, debes tener la mentalidad correcta. En este caso definiremos mentalidad como el espacio mental que dedicamos a una tarea o algún objetivo en particular. Si tu mentalidad es correcta tendrás una dirección y un camino para alcanzar tu objetivo.

Muchas personas cometen el error de no prepararse mentalmente antes de iniciar. Esto hace que abandonen su plan nutricional y su entrenamiento al poco tiempo de empezar.

Recuerda, todo lo que hagas en el día va a influir en el resultado. Por lo que necesitas asegurarte de que estás mentalmente en un buen camino.

Aquí van 5 consejos que pueden ayudarte a prepararte mentalmente:

Establecer metas específicas.

Una vez que te has comprometido con algo, debes hacerlo específico; muy específico. ¿Cuánto músculo quiero ganar? ¿Qué tan rápido me quiero volver? ¿Quiero ser primer equipo? ¿Quiero ser seleccionado? No estimes ni generalices. Tienes que ser muy específico, ya que esto te ayudará a mantenerte responsable en tus obligaciones y obtener resultados.

Los atletas que no son puntuales en lo que quieren, tienen muchas dificultades a lo largo de su preparación. Si no tienes un lugar al cuál quieres llegar, caminarás sin rumbo. Escribe tus objetivos y ponlos en un lugar visible. Puede ser un ‘post-it’, en tu ventana, en el baño de tu cuarto, cuando se bloquea tu teléfono o dónde sea.

Prepárate para ser paciente.

Una vez que tienen un objetivo claro y conciso, es momento de practicar la paciencia. Ser tu mejor versión no se va a dar de la noche a la mañana. Si no estás preparado para un largo viaje, estás perdiendo el tiempo. Más atletas de los que me gustaría contar, esperan resultados en 1 o 2 semanas y luego pierden el interés cuando esto no sucede.

Tus objetivos irán de poco a poco, dependiendo de tus hábitos. Si comes, descansas y te cuidas bien; comenzarás a ver los cambios (aunque no de manera inmediata).

Entender el significado del trabajo duro.

¿Crees que ser mejor atleta es fácil? Piénsalo otra vez. Ahora existen tantas soluciones mágicas (para todo) porque la gente no quiere pagar el precio por ser mejor. La mala noticia es que, nada que sea fácil o gratis, valdrá la pena. El esfuerzo se recompensa. 

Si eres de esas personas que quiere todo rápido y de manera sencilla, déjame decirte que estarás sólo te sentirás frustrado y decepcionado. Ser tu mejor versión tomará tiempo.

Entre más rápido aceptes que, convertirte en un mejor atleta tomará tiempo y mucho esfuerzo, podrás poner tu esfuerzo en ir hacia adelante.

 

Evitar comparaciones.

Es importante no comprar tus resultados con los de otra persona. Hay muchos factores como el tiempo que llevan entrenando, la actividad para la cual se preparan o la dieta que llevan. Si estás en un gimnasio y ves a las personas que entrenan para culturimos, se verán muy diferentes a ti; sobre todo si llevan años entrenando.

Entre más te compraras (sobre todo al inicio), es más probable que te sientas decepcionado. Concentrate en tus metas, tu plan y en tus resultados. De esta forma también trabajarás en la parte mental para tener éxito.

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