Hoy en día encontrar una opción para realizar una actividad física y pertenecer a un club deportivo es más fácil que nunca. Simplemente eliges una actividad y listo. Ya estás en el camino de ser más saludable o un atleta. Pero hay un factor que no es fácil de encontrar, al menos no si no estás acostumbrado. Este es la motivación.

¿Qué pasa si te falta la motivación? ¿Cómo puedes recuperarla? ¿Y cómo puedes mantenerla?

Todos pasamos por estas preguntas en algún momento de nuestro viaje para ser mejores atletas o simplemente estar más sanos. Aquí hay cuatro excelentes consejos para motivarte a medida que comienzas o intentas regresar al entrenamiento.

Conoce tu objetivo y compártelo.

Si no comprendes por qué estás entrenando, es probable que no te quedes con la disciplina por mucho tiempo. Ya sea para perder peso, pasar más tiempo al aire libre, correr un 5K, ser más rápido, fuerte o reducir sus niveles de colesterol; debes establecer la razón para entrenar.

También te puede interesar: 5 formas de maximizar tus resultados.

Una vez que conozcas tu objetivo, compártelo. Resulta más fácil mantenerte enfocado cuando comparte las responsabilidades y promesas con los demás. Entonces, intenta hacer lo mismo con tu entrenamiento.

Asegúrate de resaltar los entrenamientos más importantes cada semana para reducir la posibilidad de no asistir. Tu entrenamiento debe complementar tus otras responsabilidades en la vida para encontrar éxito.

Sé realista y dale tiempo.

Comprende lo que se requiere para entrenar. Pasar del sillón a un 5K, completar un triatlón, terminar un torneo o comenzar un deporte: requiere de exigencias físicas que probablemente nuestro cuerpo no está listo para manejar.

Estar mentalmente listo es el primer paso. El siguiente paso es asegurarte de que lo que haces es relevante para tus objetivos. En la disciplina que estés practicando, el énfasis principal es ajustarse a lo que te enfrentarás. Un plan de entrenamiento de ser realista y ajustarse a tu nivel. A diferencia de un atleta experimentado que busca una marca personal, uno novato busca “iniciar”.

Por último, asegúrate de revisar tu progreso regularmente. Si te encuentras repetidamente sin alcanzar tus expectativas, entonces es una señal de que tu objetivo no es realista.

Seguir un plan de entrenamiento.

Un programa de entrenamiento te proporcionará un marco para definir objetivos y desarrollar una estrategia para llegar a ellos.

El tener un plan no sólo te da dirección en lo que debes hacer en cierto día, sino en las próximas semanas y meses. Sin un plan establecido los progresos se verán mermados.

Gracias a esto podrás varias tanto la intensidad como el volumen del ejercicio que haces.  A medida que vea mejoras, ganará confianza al seguirás. Del mismo modo, si comienzas a tener problemas con las progresiones, tendrás un registro de entrenamientos para revisar y encontrar una solución a tus problemas.

Date una recompensa.

Después de definir y compartir su objetivo, establecer metas realistas y tener un plan; todo lo que queda es el trabajo.

Una vez que entrenaste ¿Por qué no te recompensas por ello? Estudios demuestran que darse recompensas extrínsecas por el ejercicio puede mejorar la probabilidad de que completes el entrenamiento. ¡Además, premiarte a ti mismo puede proporcionar fortaleza mental y motivación para seguir volviendo al gimnasio por más!

Algunos ejemplos de recompensas extrínsecas:

  • Date un descanso.
  • Un masaje deportivo.
  • Una salida al cine.
  • Compra algo de ropa.

Comentarios