Todo torneo o competencia nueva nos llena de ilusión; tanto a los padres como a los jugadores. Es un nuevo inicio donde las cosas malas se dejan atrás y buscamos repetir los momentos buenos. Conforme esta va avanzando, nos damos cuenta que cumplir esas expectativas puede ser más complicado; es más fácil decirlas que hacerlas.

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Hay algunos obstáculos que podemos evitar y esto nos quitará frustración y ayudará a disfrutar más y mejor el deporte que practican nuestros hijos.

Obstáculo 1: El enfoque del tiempo de juego.

Este es un punto un poco complicado. Te explicaré por qué. Cuando alguien comienza a ir a entrenamientos del deporte que sea, busca jugar. El tiempo de juego para cada atleta está influido por diversos factores como: confianza que le tiene el entrenador, cualidades, tiempo en el equipo, tiempo de juego para otros, etc. El hecho de que esté dentro del campo significa que hace bien por lo menos uno de los puntos mencionado anteriormente.

Ahora, el tiempo de juego llega a crear mal entendidos sobre el crecimiento y desarrollo de un atleta.

Para los atletas que aún están aprendiendo, nos hace dejar de ver el progreso; la lucha que hace para sobresalir de un grupo con ayuda de sus habilidades.

Para los atletas que se han desarrollado casi al máximo, pensamos que si no está el tiempo completo dentro el campo no está teniendo éxito.

Un atleta que comienza jugando poco y se esfuerza por aumentar su tiempo de juego está siendo exitoso.

Un atleta que es una estrella dentro de su equipo y deja a sus compañeros crecer es exitoso.

Si tu hijo sigo desarrollando habilidades reconoce y aplaude el esfuerzo que hace para jugar más. Si tu hijo ya es la estrella aplaude que apoye y ayude a otros. Al final esos son los valores que se busca dentro de un equipo; superación personal, una buena convivencia, respeto ayuda mutua.

Te invito a cambiar tu perspectiva sobre el tiempo de juego y te aseguro que disfrutarás más de las competencias.

Obstáculo 2: La creencia de presionar para mejorar.

Dicen que la presión puede crear diamantes. Es cierto que hay niños que responden mejor a ciertos estímulos pero ninguno lo hará bien si la presión es excesiva.

En muchas ocasiones nos sentimos responsables por el éxito de nuestros hijos y pensamos que estar detrás de ellos vigilando cada movimiento asegurará que hagan todo bien. Vamos, no existe nadie perfecto y los errores son parte del proceso del aprendizaje; incluso son parte del proceso para ser exitoso.

Estar sometido mucho tiempo a este tipo de presión sólo creará una persona insegura y miedosa de hacer las cosas. Estará pensando constantemente que necesita de alguien que lo presione para hacer las cosas y le tendrá miedo al resultado; siempre rogando para que sea algo positivo.

Un ejemplo triste que he podido observar, es que, cuando un atleta que fue presionado toda su vida para lograr algo, toma la primera oportunidad que tiene para dejar el deporte; ya que no quiere seguir teniendo esa presión por parte de sus padres.

Si tu hijo está presionado, tu estás presionado. Esto hará que los juegos sean un martirio más que algo divertido.

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