Cuando uno piensa en en un entrenador, generalmente lo tomamos como una persona que sabe mucho. Que conoce todas las respuestas y que casi todas sus decisiones son acertadas. La realidad es que esto dista mucho de la realidad. A lo largo de mi experiencia y los equipos que he tenido la fortuna de entrenar, he podido aprender lecciones valiosas. El día de hoy, vengo a exhibirlas como entrenador y apasionado del deporte.

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Esto es para los entrenadores que trabajan con niños y jóvenes. Ya sea a tiempo completo, a tiempo parcial o por hobby. Es para aquellos que se niegan a asistir a una certificación o leen muchos libros para aprender.

Sé un aprendiz de por vida y maestro de tu oficio.

La cantidad de títulos y victorias es una gran métrica. Es el reflejo de muchas cosas pero sobre todo la capacidad de mejorar. Piensa en todos los entrenadores de cualquier disciplina profesional y siempre buscan la forma de innovar y ser más eficientes. Se sientan con expertos de todas las áreas para que su equipo mejore.

Sé un buen oyente.

Esta es una cualidad que poseen todos los grandes líderes. La capacidad de escuchar a tus atletas y usar lo que escuchas para crear buenas relaciones y formar grandes equipos. Es una habilidad que es central al momento de crear cohesión dentro de un grupo.

Entrena a la persona, no al deporte.

No entrenas a _____ (inserta el nombre de un deporte); ​​entrenas a Carlos y a Sebastian. Cada persona en el grupo necesita algo ligeramente diferente de ti. Algunos necesitan disciplina y otros necesitan aliento porque nunca lo consiguen en casa. Debes saber la diferencia y conectarte con cada persona. Definitiva,ente tu influencia durará mucho más que una temporada.

Construye dinámicas positivas de equipo.

Cuando la gente pregunta “¿Qué es lo que hace que los deportes sean divertidos'”, los aspectos principales tienen que ver con la positividad y la formación de equipos. La cultura no es un accidente, es algo creado a propósito. La cultura no es un evento; es un proceso. Los grandes entrenadores crean una cultura y dinámica positiva que permite que los atletas florezcan.

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