Esta es una segunda parte de un blog. Te recomiendo que cheques la primera para ponerte en contexto. En general, hablamos de cuatro lecciones importantes que tengo que compartir contigo. Estas están enfocadas en las que cosas que, como entrenador se deben hacer para tener éxito.

Las lecciones fueron:

  • Sé un aprendiz de por vida y maestro de tu oficio.
  • Sé un buen oyente.
  • Entrena a la persona, no al deporte.
  • Construye dinámicas positivas de equipo.

Involucra a los padres.

“La mayoría de los padres no saben lo que hacemos”. Es una frase que muchos hemos escuchado. Es un algo que puede ser real o no. Hay muchos padres que han jugado el deporte y hay otros que no. La realidad es que esto no debe ser una excusa para que no sean parte del equipo.

Los padres temen que su hijo no desarrolle de la manera correcta. Así que debes establecer canales de comunicación para evitar esto. La retro-alimentación es fundamental para la mejora. Entrenar a un equipo será mucho más fácil si reconoces a los padres como “socios” de tu negocio.

Da herramientas útiles.

He aprendido que los mejores entrenadores son los que responsabilizan a los jugadores y logran que resuelvan problemas por si mismos. James Kerr habla de esto en Legacy, de cómo los All-Blacks de Nueva Zelanda hacen esto “pasar el balón”. Puede que suene ambiguo pero un beneficio adicional es que tus atletas estarán más comprometidos, más enfocados y emocionados de aprender una vez que se sientan capaces.

Se trata de táctica y de las relaciones personales.

Hablamos mucho acerca de ganar el juego de relación con tus atletas. Lamentablemente muy pocos coaches y certificaciones de entrenamiento enseñan esto. Sí, debes conocer sobre la técnica y táctica, de la ciencia del deporte; pero no es suficiente. A tus jugadores no les importa cuánto sepas hasta que sepan cuánto te importan.

Ten un mentor.

Rodéate de otros entrenadores dentro y fuera de tu deporte que te cuestionen, desafíen y empujen mejorar. Pide retro-alimentación a tus jugadores y a sus padres. Si esperas que tus atletas estén abiertos a aprender nuevas cosas, demuestra que tu también lo estás.

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