Cualquier persona que haya regresado a entrenar o comenzado por primera vez un entrenamiento de fuerza se ha sentido adolorida. Y es que durante el entrenamiento, aunque tu no lo notes, tus músculos tendrán micro-desgarres. Así es. Suena doloroso (sobre todo los días posteriores).

Antes de que concluyamos, veamos porqué nuestro cuerpo se siente así. Este fenómeno de sentir dolor tiene un nombre: dolor muscular de aparición tardía (D.M.A.T. o D.O.M.S. en inglés).

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¿Qué es el D.M.A.T.?

Es la inflamación que se presenta en el tejido conectivo en el esqueleto muscular cuando este se rompe durante el entrenamiento. Como mencioné anteriormente, tu musculo se micro-desgarra y eso produce una inflamación.

Este se manifiesta cuando los músculos presentan hinchazón y las fibras musculares se aprietan, lo que causa dolor en los receptores nerviosos.

¿ Sentir dolor es señal de un buen entrenamiento ?

Muchas personas asocian el dolor muscular como una señal positiva de que su entrenamiento los llevará al crecimiento muscular. Sin embargo algunos estudios difieren de esto:

1- El dolor muscular de aparición tardía podría inhibir la fuerza y el crecimiento de células musculares y se ha encontrado que es perjudicial para los patrones de movimiento.

Esto tiene sentido ya que si sientes mucho dolor, difícilmente tendrás un entrenamiento en campo/cancha o pista de calidad.

2- Un dolor excesivo puede causar que el individuo sea susceptible a una lesión y que interrumpa el protocolo del entrenamiento.

¿Es una métrica válida de adaptación?

Los estudios han mostrado que el D.M.A.T. está fuertemente relaciona con el daño muscular inducido por el ejercicio. Sin embargo no se ha podido relacionar al 100% con el crecimiento muscular. Esto se debe a que los individuos pueden experimentar dolor muscular sin ningún tipo de inflamación.

Se dice que la inflamación de las células musculares esta relacionada con el anabolismo (crecimiento) y la síntesis de proteínas que se vez construye el músculo.

Además, hay un componente genético en la experiencia del dolor. En algunos casos, los individuos tienden a ser más propensos al dolor en ciertos músculos donde otros no tienen dolor en absoluto.

Concluyendo.

  1. Sentir dolor no es necesariamente indicativo de un buen entrenamiento o aumento en el desarrollo muscular.
  2. Estar adolorido puede resultar en una disminución de la fuerza y deteriorar la calidad de los movimientos.
  3. Sentir dolor puede afectar la motivación para entrenar y la frecuencia del entrenamiento.

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