¿Cuál es el propósito general y/o el objetivo del entrenamiento para el rendimiento en los categorías infantiles y juveniles?

Cualquier respuesta que se piense, debe de caer bajo una de estas cinco categorías:

  • Crear confianza.
  • Mejorar la condición.
  • Ganar músculo.
  • Ganar fuerza.
  • Mejora la velocidad.

Todas las categorías, se pueden lograr con la misma estrategia: hacer que los niños sean más fuertes. Si un atleta es más fuertes ganará músculo, y debido a esto, podrá correr más rápido y mejorar los niveles de confianza.

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Por esto soy un gran creyente de la simplicidad. Sobre todo cuando se entrena atletas jóvenes. Los ejercicios que generalmente vemos en redes sociales son creados para tener más “me gusta”. La realidad es que no tienen lugar en este grupo de atletas; ni tampoco los esquemas super intensos que se copian de atletas profesionales o semi-profesionales.

Aquí cuatro razones por las que mantenerlo simple es el enfoque más inteligente.

La simplicidad cosecha grandes resultados a esta edad.

Los programas de fuerza simples y bien ejecutados son la herramienta definitiva para que los atletas jóvenes desarrollen. En una edad temprana, se van a hacer tantas mejoras y se verán resultados tan rápidos debido a tres factores principales:

  • Adquisición de habilidades (practicar y desarrollar la fuerza como una habilidad).
  • Un aumento en las conexiones neuromusculares y su eficacia (el cerebro le dice a los músculos qué hacer).
  • Hipertrofia muscular (un aumento en la masa muscular).

A medida que crecemos, se vuelve más difícil ver resultados. Por lo tanto, debemos sumergirnos en un entrenamiento de fuerza más progresivo. Pero para los niños, simplemente lo básico de manera eficiente y consistente conducirá a mejoras serias.

¿Por qué complicar las cosas cuando la simplicidad puede producir resultados fantásticos?

Simple es más seguro.

Cuando se comienza a enseñar movimiento de fuerza a un niño, te debes concentrar en los básicos: Sentadillas, desplantes, barras, fondos o lagartijas. Estos movimientos son más fáciles de entender y de enseñar; al mismo tiempo que producen las mismas respuestas que obtendríamos de cualquier otro movimiento.

Simple construye una base sólida de movimiento.

Enseñarle a un niño cómo hacer movimiento complejos es esenciales para la vida. Mostrarles cómo realizar correctamente estos movimientos no sólo les ayudará a moverse mejor en el deporte, sino que también ayudará a mejorar su calidad de movimiento durante la vida diaria. Esto puede ayudarlos a mantenerse saludables y activos durante los próximos años.

Más fuerte iguala más rápido.

Es la forma más rápida de ayudar a los atletas. A medida que se vuelven más fuertes en estos patrones de movimiento básicos, también deberían ser más rápidos. Piensa en los atletas como autos. Los automóviles con más caballos de fuerza son, en última instancia, más rápidos.

A medida que los atletas se hacen más fuertes, básicamente están agregando caballos de fuerza a su motor. Lo que les proporciona la capacidad de generar más fuerza, por lo tanto, una mayor velocidad. Junto con las mejoras de velocidad, vienen las mejoras de agilidad debido a la mejora de la capacidad del cerebro para comunicarse con los músculos (eficiencia neuromuscular).

Si realmente estás buscando ayudar a los jóvenes atletas a entrenar, mantener las cosas simples puede llevar a resultados importantes.

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