Siendo uno de los países con mayor indice de obesidad (no sólo en adultos), bajar de peso se ha puesto de moda y también es algo necesario. Tristemente, casi siempre buscamos la salida fácil y compramos remedios “mágicos”. Existen numerosas opciones que realmente funcionan pero estar experimentando todo puede ser agotador; además de caro. Antes de continuar con decisiones no tan acertadas, te recomiendo leer lo siguiente.

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Haz dieta.

Aunque el ejercicio claro que ayuda, no es necesario realizar actividad para bajar de peso. Dependerá del estilo de vida de cada quién. Hay personas que no pueden entrenar más de una hora el día y eso está bien. No todos podemos entrenar como atletas profesionales. Sin embargo el sobre peso es una enfermedad. Los cambios en los alimentos que comemos pueden marcar una diferencia imporante. Para comenzar hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Cuántas veces comes al día?
  • ¿Haces snacks con papas o con frutas y nueces?
  • ¿Comes hasta estar satisfecho o hasta que no puedes más?

Hacer dieta no significa comer menos. De hecho, puedes consumir más alimentos y aún así perder peso. Añade más frutas y verduras a tu dieta y disminuye la pasta y la carne.

Ejercítate.

 

Una de las excusas más comunes para no entrenar es la falta de tiempo. Dedica una parte de tu día a hacer ejercicio. No tiene que ser una rutina de dos horas y media. Comienza con 10 minutos por la mañana o por la noche cuando el mundo que te rodea no está tan ocupado. Si eficientizas el tiempo, puedes sacarle el máximo provecho a cada segundo. Esto es mejor que ir al gimnasio a hacer ejercicios sin sentido que en realidad no te ayudarán a alcanzar tus metas. No se trata de la cantidad de tiempo, sino de la calidad.

Perder peso puede ser una tarea monumental, pero te lo debes a ti mismo. Hazlo por tu salud.

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