Cualquier cosa de especialización a nivel infantil y juvenil esta contraindicada por varias razones. Existe gran cantidad de trabajos de investigación que han mostrado una variedad de consecuencias físicas, psicológicas y emocionales que se dan por la practica excesiva de un deporte durante el proceso de maduración de un joven atleta.

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Otra cuestión es la adaptación general. En un sistema nervioso de un joven, las adaptaciones al entrenamiento o al estímulo son de naturaleza global. Esto nos da la pauta para lo siguiente. Es mucho más valioso un entrenamiento que restringe el entrenamiento basado en la velocidad y se enfoca en medidas globales de desarrollo atlético. Estos son macroelementos como la fuerza sistémica, movilidad, producción de fuerza de manera lateral.

Dicho esto, conforme el atleta vaya creciendo, es fundamental comenzar a aislar estos elementos en capacidades más específicamente aplicables.

Ejercicios de velocidad.

Los ejercicios de velocidad dentro del deporte es un tema muy debatido. La mayoría de los entrenadores hacen que sus jugadores hagan una gran cantidad de sprints con el propósito de entrenar velocidad. Es importante entender que este tipo de entrenamiento no es un trabajo de velocidad cuantificable.

Si se entrena de forma que se le pide a los atletas realizar un esfuerzo máximo con tiempo de descanso limitado, no se estará entrenando para aumentar la velocidad. El entrenamiento de velocidad implica un enfoque centrado en la eficiencia del movimiento, aplicación y producción correcta de fuerza, activación del sistema nervioso y periodos de descanso adecuados.

Esto se convierte en un proceso complicado cuando se tiene docenas de atletas y tiempo limitado. Un buen método es alternan los estímulos de fuerza con los estímulos de velocidad.

Para este artículo, usaré ejemplos de fútbol americano.

Corredores y Receptores.

  • El atleta llevará el balón y correrá a una velocidad de aproximadamente 80% por un período de 20-25 yardas.
  • Dos jugadores diferentes colocarán sus manos sobre sus hombros.
  • Se debe ejecutar el ejercicio lo más cercano a una línea recta; esto podría marcarse con conos, escaleras o cuerdas.
  • Cuando el atleta comience a correr, los otros jugadores intentarán impedir su avance. El principio es evitar quedar estático.

Durante este ejercicio, hay que notar varias cosas:

  1. Se aplicará una presión inconsistente al principio. Esto obligará a corregir continuamente la posición.
  2. El jugador se verá forzado a correr con una inclinación hacia adelante (para superar la resistencia) y avanzar con una fuerte flexión/extensión de la cadera para crear movimiento.

Aunque no es un entrenamiento estricto de velocidad, es un excelente ejercicio de fuerza que enseña la posición de carrera.

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